Hoy tuve que ir a la escuela caminando y el largo camino me regaló las perturbada caras de otros, que como yo, se dirigían hacia algún lugar. Caras asustadas, felices sin razón aparente, rostros extraños, blancos y de azules ojos que observaban perdidos. Eso y mi cambiante estado de ánimo me hicieron sentir inspirada:
Ese ruido que se escucha es mi respiración anunciando la llegada del pánico, del terror. Es mi corazón preparando cada órgano, cada músculo para el momento de moverse.
Se acerca, ya no falta demasiado, está más cerca de lo que pensé y me sorprende desagradablemente. De pronto ya no es miedo lo que siento, es coraje, un enojo increíble y sin darme cuenta ya estoy dispuesta a todo. Ya es hora, y el tiempo me pasa rapidísimo.
Pero después llega el peor momento, el de la tristeza, el más largo. Recuerdo todo lo que acaba de suceder pero esta vez lentamente y me arrepiento de tantas cosas. Lloro, ya estoy desesperada y no han pasado más de dos minutos desde que se fueron. Lloro tanto que termino por cansarme y me quedo dormida. En el dormir encuentro un poco de paz, pero mi cuerpo despierta; mi consciencia sigue dormida y funciono sin saber. Regresa el pensamiento, me doy cuenta de que estoy cansada y tan triste, tan triste... Sólo quiero acostarme y mirar a la pared para poner la mente en blanco, y no pensar en nada, sólo no quiero pensar ni sentir absolutamente nada.
Ya estoy relajada, la sangre fluye lento, suave, fluye fría, llega a todas partes y respiro, estoy calmada, pero no feliz. Todo está oscuro, sólo se escucha de vez en cuando el crujir de la madera, que me hace recordar que sigo aquí. Que muy a mi pesar no estoy en "Ninguna Parte", sino que aún estoy y que no importa cuánto me concentre, no conseguiré ir.
Mmmmm, que nadie entre, que nadie pregunte si estoy bien. en el vacío no se escucha de cualquier manera. Estoy sola de nuevo, vagabundeando, pero recuerdo todo perfectamente, sigue doliendo y me quejo, grito y me siento débil. Ya no consigo mantenerme parada. Me acomodo en el suelo, no importa si donde caí hay pasto, concreto, hojas; no sé lo que hay y no me interesa. Lloro de nuevo, tengo tanto miedo, a veces coraje. Esta vez lloro hasta que me duelen las costillas, pero no escucho mi propio llanto, gracias por eso, gracias de verdad. Cuando se me acaban las lágrimas y me arden los ojos logro levantarme.
Camino sola, gracias también por esta soledad. Y finalmente, en medio de la locura llega, se sienta frente a mí y observa detenidamente, busca mis ojos como buscando una explicación. Intento hablar, sollozar al menos, pero no sale un sólo sonido, las lágrimas hablan por sí solas. Dice: "Shhhh!" Me mira, pero no siento vergüenza. Me levanto molesta y me voy. No espero que vaya detrás de mí, espero que se vaya. Antes de irme dice: "Ya pasó, ya se terminó". No sé que sucede después de eso. Sólo estoy acostada mirando la pared. Pero no ha sido un sueño, ha sido incluso más real de lo que me hubiera gustado. Lo sé porque sigue ahí, estudiando cada detalle.
Estaba sintiendo muchas cosas en ese momento. No pretendo que se comprenda, pero sería bueno saber su interpretación. Una cosa, no es algo literal. Bien, saludos!